No hay tal cosa como demasiado cuidado.
NO HAY TAL COSA COMO DEMASIADO CUIDADO. Lcdo. Oscar Acarón A mas de unas cuatro mil millas de distancia de la Ínsula del encanto tres cazadores culminaban la faena después de una emociónate tirada a la “avutarda” y el “cauquén”. Para el desconocedor, la referencia local es al ganso de Magallanes y a los gansos de cabeza ceniza. La faena es una por demás emocionante, se lleva a cabo sentado en el gélido suelo, donde se hace una pequeña trinchera de manera tal que la silueta del cazador se vea disimulada por el terreno. En las claras el ganso se aproxima en bandadas a muy baja altura. Los tiros son a boca de jarro, rapidito, intenso, de entrada y de salida. Nos habíamos quedado en que la faena había terminado y los “pateros” estaban recogiendo la parafernalia cinegética. Los cazadores se están aproximando a los vehículos y se disponen a enfundar las escopetas, cuando uno de ellos destaca: “Esa escopeta viene con el “bolt” cerrado, ¿esta descargada?” A lo que el interpelado algo molesto r...