Mamá
Mamá L cdo. Oscar Acarón Si en algo puedo estar en lo correcto es en que Mamá ( quede claro que Mamá era la referencia a mi abuela, Mami o Toña, como todo el mundo la conoce, es mi madre) se llamaba, agárrese el sombrero, Monserrate Etelvina Sepúlveda Sosa. Ni el demonio en persona la hacía usar su nombre real, siempre se hizo llamar Esther Sepúlveda. Me imagino que era más cómodo a su ego. Era una mujer de apenas unos cinco pies de estatura y con un genio de cinco millas de altura. Era difícil, terca, obstinada, dictatorial y selectiva por demás. La mejor historia que he oído de ella, y de lejitos, de sus propios labios, fue la forma en que se apropió de Carmen Socorro Sepúlveda Sosa, hija, mmm, por la izquierda, de un hermano. La crió como su propia hija, a quien luego se convirtió, en más hermana que hermana de mi padre, y tan tía mía como la más de las tías. Era una mujer educada, producto de la cultura de la hacienda de caña. Sabía de medicina como sabía de la crianz...